Acerca del Huequerón de la Viuda Negra se han tejido diversas historias y una de ellas es la ciudad encantada.
Hace muchos años, un grupo de trabajadores salió a pescar, como lo hacían todos los días, cuando de pronto se les apareció una mujer muy hermosa, que parecía una sirena. Era tan bella que los pescadores quedaron encantados al verla, pero de pronto desapareció, dejandos con gran susto a éstos.
Contaron lo sucedido a los pobladores de aquel entonces, pero no le dieron importancia. Pasando los días, cuando los pescadores salían a cumplir su faena desaparecían uno por uno. Esta situación preocupo a la población y el temor se apodero de ellos.
En una oportunidad un humilde trabajador del mar salio a pescar, ya que tenia necesidades apremiantes. Después de cumplir el duro trabajo y muy cansado, se aprestaba a retornar. La noche se tornaba intensa, cuando de pronto se apareció aquella mujer hermosa y le ofreció cambiar de vida. El hombre se sintió desvanecer, quedando inconsciente y cuando despertó, estaba en un lugar bellísimo, lleno de oro, piedras preciosas, mujeres hermosas. Se sintió confundido, preguntando en donde se encontraba. Acto seguido aparecieron en aquel lugar encantado, las personas que habían desaparecido al igual que el quienes le explicaron que se encontraban en el Huequeron de la Viuda, ciudad encantada, donde el que entra no puede salir y que allí tendría todo lo que quisiera. El pescador se sintió encantado, olvidándose por completo de su familia quienes lo buscaban desesperadamente.
Pasaron muchos años y el hombre pensó en ir a buscar a su familia, pero no podía salir, a menos que regresara inmediatamente, porque así era la norma. Si no cumplía con las exigencias, el encanto desaparecería y le sucedería cosas malas.
El protagonista salio del lugar con un reloj que marcaba los minutos y segundos. En esos momentos, noto que a su costado habían dos sacos uno de frutas y el otro de maíz. Camino aceleradamente a su casa, encontrándose de pronto con su familia pero no lo reconocieron, pues los años no habían pasado para él.
Le dijo a su familia: "no puedo quedarme, porque el encanto desaparecería" y acoto: "estos dos sacos les dejo, no lo abran hasta después de las doce de la noche. Si cumplen lo que le digo, se Llevaran una gran sorpresa". Luego de contar lo que le había sucedido, se march6.
La esposa llevaba por una curiosidad normal abrir los dos sacos antes de las doce y noto que el contenido se había convertido en oro. Fue a contar sobre el suceso a sus amigos que no la creyeron. Cuando volvieron a ver los sacos, estos habían desaparecido. La creencia es que fueron abiertos antes de las doce.
Recopilación: Ghuliana Vargas Flores
CIUDAD DE HUACHO
Mitos y Leyendas
CADENAS DE ORO
Cuentan los habitantes de la Urbanización 18 de Octubre (Huacho) que cuando llegaron por primera vez a este lugar, todo era verde por el pasto que había. El lugar era extenso y descampado. Poco a poco cada familia fue construyendo su casa. En las noches reinaba un gran silencio. Los habitantes primigenios dicen, que a las 12 p.m. cuando todos dormían, de un agujero salía un toro de candela, que arrastraba una cadena de oro inmensa y pesada, atado al cuello, y se iba sin rumbo.
Dicen que aquel animal era producto de un entierro de barras de oro y joyas valiosas que ahí existía.
Un vecino al enterarse de esa riqueza, llevado por su ambición, fue hasta el lugar, a esperar a que saliera el animal para sacar toda la fortuna. A las 12 de la noche el toro comenzó a salir del agujero y en ese momento se produjo un fuerte viento y como por arte de magia una tela larga cubrió al animal. El vecino sorprendido por lo ocurrido alzó el material de protección y encontró mucho oro.
Pasado mucho tiempo, su familia vivía en lujo y comodidad, hasta que murió repentinamente, dejando a todos muy consternados.
Los pobladores sostienen que era un maleficio del demonio que quería apoderarse del alma de las personas curiosas.
Recopilación:
Liliana Diaz Broncano
CARQUIN
Mitos y Leyendas
CERRO CENTINELA
Los antiguos pobladores de Carquín afirman que el Cerro Centinela tiene mágicos sucesos, como aquel túnel con muchos caminos, extensos, que Ilega incluso hasta la Histórica Huaura.
Los pobladores manifiestan, que en este cerro los antiguos incas guardaban el oro y objetos de valor, para evitar ser víctimas de saqueos por parte de los españoles.
Cuentan, que los incas pusieron varias trampas y también a un Centinela, que era una especie de brujo que cuidaba celosamente el preciado tesoro. Narran además, que algunos intrépidos jóvenes que ingresaban con el deseo de apoderarse de dicho tesoro nunca lograron salir.
En una oportunidad un estudiante de la capital ingresó y dos días después salió con síntomas de locura, y botando espuma por la boca.
La gente afirma que ha existido siempre ese túnel y no lo han podido explorar por terror a ser encantados, o podría cerrarse tras de ellos y no poder salir nunca. Por eso nadie quiere entrar, ni menos destruirlo, pues lo consideran como una reliquia del pueblo de Carquín.
Recopilación:
César Marín Tineo
SALINAS DE HUACHO
Mitos y Leyendas
CAMINO HACIA LAS SALINAS
Don Juan era un trabajador de las Salinas de Huacho. Como vivía en esta localidad, todos los días salía de su casa a las cinco de la mañana con dirección a su Centro de Trabajo.
Conocía a la perfección el camino.
Un día confundido se despertó a las tres de la madrugada. Al emprender su recorrido notaba que el camino era liviano y le pareció algo extraño, porque la vía en realidad era pedregosa en gran parte. Por mas que aceleraba la caminata no Ilegaba a su destino y tampoco amanecía, y esto le parecía algo raro.
Entonces se sentó sobre una piedra esperando que amaneciera.
En eso, escucho el canto de un gallo y se sorprendió porque en aquel lugar nadie criaba animales y el temor se apodero de el.
Al rayar la aurora recién se dio cuenta que estaba frente a la playa "El Paraíso", y al costado había una huaca.
Su Centro de Trabajo estaba lejos de aquel lugar, sin lugar a duda había desviado su itinerario. Si no se hubiera sentado a descansar, el ya no estaría para contarlo.
Recopilación:
Marisia Vega Príncipe
MAZO
Mitos y Leyendas
EL CONDOR DEL PUQUJAL (Aromito - Mazo)
Por el año de 1910 las familias Changana, Pacora, Romero, Gómez, Villanueva, Alor, Casas, Prado, etc. de posición solvente, buscaban terrenos para la agricultura en los valles de Mazo, Végueta, Huaura, para incrementar sus arcas. Cada uno se afincó en diversos lugares del valle dando realce a la zona.
Con el tiempo la familia Gómez, tuvo suerte en su hacienda.
Trabajaban más de 15 horas al día y pronto prosperaron. Don José Gómez era feliz en su fundo Aromito, donde había sembrado productos de panllevar: algodón, frutas, verduras. Los productos lo destinaban a las fábricas, a los mercados de Huacho, Huaura y Lima.
Pero, la felicidad se acaba al fallecer su esposa, e hijos. El mismo había decaído mucho en su salud. Todos se preguntaban por que la familia tenía trágico fin. Don Josecito continuaba con sus labores hasta altas horas de la noche y al día siguiente madrugaba a las 4 a.m. para terminar la tarea.
Una mañana serena, como de costumbre, fue al campo y al pasar por el puquial vio a un hombre que le saludó cortésmente y continuó su camino, pero su curiosidad lo hizo voltear la cabeza y vio como un gran cóndor volaba donde él y persignándose cayó al suelo; el animal huyó rápido, gritando horrible. En esos momentos su hijo Pedro que se acercaba, lo auxilió, Ilevándolo a la casa.
Don Josecito, casi enfermo y con ataques que le daba cada cierto tiempo, no pudo ir más a su chacra. Entonces se casó con doña Paula quien le cuidaba y mimaba. Ella, mujer recia y fuerte iba al campo a continuar las labores de su esposo.
Don Josecito Ilegó a tener descendencia, su hacienda volvió a florecer poco a poco, sus hijitas corrían en el campo de rincón a rincón.
Una tarde, doña Paula de regreso a su casa y cerca al puquial vio a un hombre que le saludó y cruzó a la otra vereda. Ella Ilevaba un bastón y un crucifijo en el pecho y temerosa volteó y vio a un gran cóndor que levantaba vuelo. Levantó su crucifijo persignándose, entonces el animal cayó como herido, gritando y perdiéndose en la oscuridad. Al amanecer con sus peones fue a limpiar el lugar, encuentran la ropa del hombre y lo quemaron junto con las malezas.
Dentro de la candela gritaba una voz que decía: "Perdóname que no volveré y tu familia vivirá en paz", pero ella echó mas leña al fuego y no se oyó más la voz. Todo quedo en silencio.
Ella puso una cruz grande y nunca volvió a aparecer aquel hombre. Como los altos pasan, la vida se acaba y el mentado Josecito se marchó a la eternidad, su esposa años después.
Hoy, sus hijos viven en Huaura, Végueta y Huacho.
Recopilación: Oswalda Mendoza Moraya
CARQUIN
Mitos y Leyendas
EL HALLAZGO PERDIDO
Los pobladores de esta zona cuentan que un antiguo pescador Llamado CLAUDIO ALCANTARA, en una oportunidad se dirigió a la Caleta de Carquin a mariscar (sacar mariscos) y note que el mar estaba en bonanza (marea baja) todo que le permitió bajar a fondo de un acantilado mas o menos a 80 metros de profundidad para sacar mayor cantidad de mariscos. Cuando estaba pescando sintió que el mar se agitaba (embravecido) y viendo que no podía salir se metió a un huequeron Llamado “Volantín” para refugiarse, y se dio con la sorpresa que en este lugar había un hermoso valle con muchos sombríos, especialmente frutales. Además vivían muchas personas de piel blanca con cabellos dorados (gringos). Habían más mujeres que hombres, una de ellas se le acerco e interrogo ¿Que hacia en ese lugar? y el le contó a la mujer lo que Ie había sucedido, entonces ella le dijo que tenia que regresar inmediatamente a su sitio porque faltaba poco tiempo para que Llegue el guardián de este lugar, y que él se quedaría encerrado como ella para siempre, de no salir a tiempo.
Entonces el señor Alcántara buscó la manera de salir del huequeron, luego se dio cuenta que este se estaba cerrando con el mar, por lo que él se apresuro en salir. Una vez fuera sintió que el mar, estaba calmado y ayudándose con una soga se subió arriba del acantilado logrando salir. Al Llegar a su destino busco su ropa que había dejado pero no encontró nada; entonces inmediatamente se dirigió a su casa y al Llegar su familia extrañada le recibió con abrazos y Llanto. Él se quedo como sorprendido, luego su familia le pregunto ¿donde había estado? Y le contó lo sucedido, por lo que decidió ir en busca del huequeron, pero ya no estaba. Con el tiempo el pescador fue adelgazando y falleció.
Recopilación:
Virginia Huertas Salcedo
CIUDAD DE HUACHO
Mitos y Leyendas
EL PERRO NEGRO
Cuenta el Sr. Abraham Oyola Sánchez de 69 años de edad, que en sus años mozos se dedicaba a la pesca. En una oportunidad, expresa, en que iba con cuatro amigos a la playa, a eso de las ocho de la noche, a sacar " muimui", y al pasar por la última cuadra de la calle Salaverry frente al local del Atlético Huacho, se les presentó un perro grande de color negro que empezó a ladrarles y no les dejaba pasar. Cual celoso guardián mostraba sus grandes colmillos en forma amenazadora. Los pescadores trataban de espantarlo tirándole piedras, pero el animal se tornaba agresivo cual una persona que actúa con una sola idea ¡No dejar pasar!
No pudiendo avanzar, ellos se retiraron a sus casas muy preocupados. En adelante no volvieron a transitar por el Iugar, ya que el perro se ponía así, sólo cuando se trataba de pescadores.
La creencia es que el can era como una especie de guardián que cuidaba la pesca para no ser exterminada.